El Rolls Royce de las patatas

large-msg-1132715956-2

En un post reciente os hablaba de las patatas chip cubiertas de chocolate que mi amigo Peter me había traido desde Auckland, Nueva Zelanda. Parece ser que allí son bastante típicas y, aunque aquí no las he visto en ningún supermercado, creo que triunfarían.

Las patatas fritas dulces tienen gran predicamento en Nueva Zelanda y especialmente en Japón (donde se las denomina “Kumara”, aunque se trate generalmente de chips de boniato y otras variedades de patata dulce). Pero de esa tradición salió la idea de combinar las patatas de bolsa con algo más interesante que aditivos con sabor a jamón.

La casa Royce de Japón, por mencionar una marca comercial, fabrica patatas fritas cubiertas de chocolate y las envasa en una caja cuadrada, de cartón, como si se tratara de galletas o bombones. Estas patatas no se consumen en el aperitivo, sino más bien en los postres, meriendas o como un snack dulce entre horas. Se suelen entregar como presente, como hizo Peter conmigo.

Recuerdo que, cuando las probé, me encontré con la mantecosidad del chocolate contrastando con lo crujiente y salado de una patata frita del tipo ondulado. La combinación del chocolate y la sal no es nada nuevo y, antes al contario, es muy recomendable. Por ejemplo: probad a colocar un par de cristales de sal gruesa encima de un bombón de cualquier marca comercial y comedlo. Algunas chocolaterías de Barcelona tienen líneas de bombones salados, especiados o, incluso, picantes.

Después de buscar por ahí, encontré incluso una receta doméstica de cómo hacer este entretenimiento. Tomad nota:

Ingredientes: 250 gramos de chocolate con leche, bien desmenuzado, y una bolsa de patatas onduladas.

Proceso: Fundid el chocolate en un bol (el microondas suele funcionar bien para estos menesteres, ponedlo a potencia mediana durante 5 o 6 minutos, pero parad de tanto en cuanto y removed el material, para evitar que se queme).

Derretido el chocolate, coged las patatas (una a una) y dadles un baño con él, para que queden cubiertas por ambas partes. Para que éstas se sequen, podéis dejarlas en un papel sulfurado hasta que el chocolate vuelva a tomar consistencia.

Si queréis, podéis dejarlas un rato en la nevera o, incluso, si tenéis chocolate blanco a mano, podéis fundirlo y dar un segundo baño a las patatas, repitiendo todo el proceso. Desde luego, no se trata de una propuesta baja en calorías, pero en un guateque o una merienda os vais a quedar con el personal. A nadie le van a disgustar.

La foto sale de aquí.

~ per Gargantua a Gener 26, 2009.

Deixa un comentari