Gargantua de Frankfurt

gargantua

El chivatazo de mi amigo Antonio me puso sobre la pista de que en Frankfurt existe un restaurante homónimo a este blog. Hoy tocaba excursión a la capital del estado de Hesse, en el centro de Alemania.

La web del restaurante Gargantua revela que su propietario, Klaus Trebes, es un auténtico amante de la cocina hecha con mimo. Encima, un tipo ilustrado. Admira a Rabelais, a su libre pensamiento, y a sus “hijos” literarios Gargantúa y Pantagruel. Trebes confiesa que la cocina -citando un aforismo sueco- es “contar historias”. Historias que aprendió en los bosques de Bavaria y en un monasterio benedictino. Siguieron viajes formativos a Italia, Francia, Turquía y Grecia y el aprendizaje de los vinos, los quesos y los diferentes tipos de bistrós europeos. También se granjeó la amistad de una generación de cocineros interesados en aterrizar la nueva cocina francesa en la vida cotidiana del Viejo Continente. El humanista Rabelais siguió, cuatrocientos años antes, un proceso iniciático parecido.

Diversas aperturas de restaurantes en regiones variopintas de Alemania concluyeron en la inauguración del Gargantúa en Frankfurt, en la Leibigstrasse, 47. Desde su obrador, Trebes inventa nuevas recetas y colabora con revistas de referencia en el mundo gastronómico germánico. Finalmente, este año, se licenció en Bellas Artes, una carrera que había abandonado en pro de su búsqueda de la belleza tras los fogones, en su juventud.

La web del Gargantúa francfortés es bellamente artística. Sabiamente abierta con una referencia al prólogo del Gargantúa de Rabelais:

“Be frolic now, my lads, cheer up your hearts, and joyfully read the rest, with all the ease of your body and profit of your reins. But hearken, joltheads, you viedazes, or dickens take ye, remember to drink a health to me for the like favour again, and I will pledge you instantly, Tout ares-metys.”

“Retozad ahora, mis muchachos. Animad vuestros corazones y alegremente leed el resto, con todo alivio de vuestro cuerpo y provecho de vuestras riñoness. Pero escuchad, asnos, inútiles, o que os lleven los demonios, acordaros de brindar a mi salud y mi favor y os garantizo que os pagaré con la misma moneda al instante”. O algo así. Todo un hedonista, este Gargantúa. 

PD: Después de currarme como un auténtico gi-li-flau-tas la traducción del inglés antiguo (e incluso del gascón), acabo de encontrar una maravillosa edición del Gargantúa fantásticamente traducida al castellano y gratis. Aquí.

~ per Gargantua a Gener 27, 2009.

Deixa un comentari